México, Distrito Federal
Viernes 27 de Junio de 2008.
La persona que padece hipertensión arterial está en riesgo de sufrir enfermedad cerebrovascular, insuficiencia cardiaca, renal, demencia y, en el peor de los casos, morir.
En México, afecta a 17 millones de personas mayores de 20 años, es decir, 31% de la población, la mayoría son menores de 55 años; más de la mitad de los que la padecen lo desconoce y 40% de los que están en tratamiento lo abandona, ya que es un padecimiento silencioso que no manifiesta síntomas.
Debido a ello, el paciente acude al médico cuando han transcurrido varios años desde que inició el padecimiento y, probablemente, ya tiene algún grado de daño a órganos blanco, como el corazón, riñón, ojos y cerebro.
Martín Rosas Peralta, Jefe del Servicio de Hospitalización de Adultos III del Instituto Nacional de Cardiología, afirmó que de acuerdo con diversos estudios realizados en este centro, mientras que en México 75% de los hipertensos tiene menos de 54 años, de ahí que se considere una enfermedad que afecta a la población económicamente activa, en Estados Unidos la mayoría de los pacientes son mayores de esa edad.
Asimismo, hay características específicas diferentes en la población del norte y del sur del país que la hacen propensa a desarrollar la enfermedad, por ejemplo la obesidad, diabetes, genética, edad, sedentarismo, alimentación y otros factores ambientales.
La población en general tiene 8% de riesgo de desarrollar hipertensión, pero la probabilidad aumenta a 20% si es fumador, diabético u obeso. En este contexto, precisó, el tratamiento de los pacientes debe ser individual y tomar muy en cuenta todos esos factores para que se tenga éxito.
Al detallar algunos hallazgos en el INC, Rosas Peralta dio a conocer que contrario a lo que se creía de que la fructosa no causaba daño, una sustancia que se encuentra en las frutas dulces y jugos de fruta, por el contrario, es factor de riesgo para la arteriopatía, favorece el desarrollo de ácido úrico, la resistencia a la insulina y la hipertensión arterial.
La hipertensión arterial es un padecimiento incurable que requiere tratamiento de por vida con medicamentos para su control. De esta manera, se reduce 40% el riesgo de enfermedad vascular cerebral, 14% de evento coronario y 20% de morir en los mayores de 60 años.
Precisó que las Guías incluyen resultados de estudios en genómica, proteómica y diversos aspectos para la prevención de la hipertensión. Están dirigidas a los especialistas y médicos generales, a fin de que tomen en cuenta algunas sugerencias del Instituto, que han resultado favorables en el tratamiento y control de sus pacientes.
Fueron elaboradas por el Comité Institucional de Expertos en Hipertensión Arterial Sistémica, coordinado por Martín Rosas Peralta. Es la segunda versión actualizada al 2008 y busca ser un marco de referencia para la práctica clínica diaria, pues abarcan aspectos básicos, clínicos, epidemiológicos y de tratamiento.
Aunque se sugieren ciertos lineamientos farmacológicos, no debe olvidarse la idiosincrasia de la persona ,la factibilidad del esquema propuesto y, sobre todo, los cambios en el estilo de vida, advirtió.
Finalmente, insistió en que es necesario que la población se incline hacia la cultura por la salud, acuda a chequeo médico desde los 20 años y revise continuamente su presión arterial, que debe ser de 135/80 o 140/90 para una persona sana.
Fuente: SSA.