México, Distrito Federal
Martes 26 de Febrero de 2008.
En conferencia de prensa, la secretaria del Medio Ambiente, Martha Delgado Peralta, y el director general de Metrobús, Guillermo Calderón Aguilera, señalaron que la reducción de emisiones de este año, aunadas a las 29 mil 177 toneladas que se dejaron de emitir en el primer año, significan una disminución total de 67 mil 387 toneladas de dióxido de carbono equivalente, que al igual que año anterior, serán vendidas al Fondo Español de Carbón, a través del Banco Mundial.
Delgado Peralta señaló que este resultado se debe principalmente a dos componentes: el cambio tecnológico con la evoluciona de microbuses y autobuses viejos de baja capacidad por autobuses articulados con alta especificación ambiental y, por otro lado, el combustible que se deja de consumir por los usuarios del Metrobús.
Agregó que se contempla incorporar al Metrobús vehículos articulados EURO IV de la más alta especificación en cuanto a emisiones contaminantes, lo que permitirá reducir los dióxidos de nitrógeno hasta en un 60 por ciento y el material particulado hasta en un 80 por ciento. Esta medida traerá beneficios a la salud, a la calidad del aire de la ciudad y en una contribución a evitar el cambio climático del planeta.
Para ello, dijo, es necesario contar con combustible con ultrabajo contenido de azufre “diesel UBA”, cuya importación y suministro ya fueron solicitados a Petróleos Mexicanos desde el pasado mes de agosto; sin embargo la paraestatal no ha emitido respuesta, “hemos estado en muchas reuniones, es importante porque el Gobierno de la Ciudad ha hecho un esfuerzo por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y por tener un parque vehicular que cada vez tenga una menor emisión de contaminantes a la atmósfera”.
Indicó que para poder continuar con esta política ambiental, es indispensable que el Metrobús cuente con un diesel que no tenga altos contenidos de azufre. La petición –refirió- que ha hecho la Ciudad de México es de 10 millones de litros al año, para cubrir con la cuota que necesitan las dos líneas nuevas de Metrobús, “no es una cantidad muy alta e insistimos en que Petróleos Mexicanos tiene que otorgar a la Ciudad de México este beneficio, ya sea de importación, o en su caso en el futuro producción en México y surtido para las líneas de Metrobús”.
La funcionaria destacó que dos encuestas aplicadas a más de 250 mil usuarios del Metrobús, revelaron que el 49 por ciento tiene un vehículo particular en casa y el 14 por ciento usa el auto cuando no viaja en Metrobús, de este 14 por ciento, un 63 por ciento deja su automóvil sin otro uso.
“Gracias a los beneficios que el Sistema de Transporte Metrobús ha representado para los usuarios y para el medio ambiente, el Gobierno del Distrito Federal se ha planteado como objetivo principal, la expansión del sistema para crear una red de transporte moderna, eficiente, ambientalmente amigable, con la creación de estas 10 líneas que estarán operando al final de la administración”, indicó.
En tanto, el director del Metrobús, Guillermo Calderón Aguilera detalló que en días pasados, se entregó al Banco Mundial, en Washington, el segundo reporte de reducción de contaminantes, por lo que se estima recibir como contraprestación de las más de 38 mil toneladas de gases de efecto invernadero, un cheque del Fondo Español de Carbono, cercano a los 200 mil euros.
“La inversión será aplicada en la instalación de bici estacionamientos al interior de algunas de las estaciones. Tenemos también con la Secretaría de Medio Ambiente el proyecto de hacer una estación totalmente ambiental, es decir, que trabaje con energía solar, que sea autosustentable desde el punto de vista ambiental”, señaló.