Metepec, Estado de México
Lunes 3 de Marzo de 2008.
Agregó que la comercialización de la trucha arcoiris se lleva a cabo principalmente en mercados regionales, bajo la presentación de trucha viva, sin embargo -dijo- existe una planta procesadora de pescado, que elabora productos con valor agregado, al ofrecerla en diferentes presentaciones, fileteada, guisada con sabores mexicanos y sin vísceras, principalmente para segmentos de mercado especializado como son las tiendas de autoservicio.
El funcionario estatal destacó que a pesar de ello, tanto en la entidad como en el país, el consumo de productos acuícolas y pesqueros es muy bajo en comparación con otros países, situación que consideró, es por la cultura alimenticia que tenemos los mexicanos y por desconocimiento de todas las bondades que ofrece a nuestro organismo, el consumo de especies acuícolas.
Aranda Ocampo citó como ejemplo la trucha arcoiris, que es una especie acuícola con un alto contenido de aceite Omega-3, el cual actúa como agente que reduce los depósitos que existen del colesterol en las arterias; por lo que al incluirla en una dieta cotidiana, nos evita enfermedades propias del corazón.
Al respecto, explicó que para el buen funcionamiento del organismo, éste requiere del acido graso omega-3, pero nuestro organismo no lo produce, sino que lo obtiene a través de los alimentos como los peces de agua fría, es decir salmón y trucha; sin embargo el precio de la trucha es muy inferior al del salmón, una razón más para considerar a la trucha como un buen aliado de la nutrición y economía familiar.
Agregó que otros alimentos que gozan de un alto contenido de omega-3 son las semillas de linaza, canola, nuez y la pepita de calabaza; por lo que al incluirlos de forma regular en nuestra dieta, nos reduce los riesgos de enfermedades del corazón, así como las consultas al cardiólogo, por lo que recordó que los truticultores al recomendar el consumo de la trucha, siempre dicen: “yo amo la trucha, porque cuida mi corazón”.